En los últimos años, hemos sido testigos de un cambio epocal desde un punto de vista social y económico. Los modelos de negocio que podrían haber funcionado hace algunos años, ya no satisfacen las necesidades de la actualidad. En el pasado, el modelo predilecto de negocios era el lineal, pero ahora ha sido reemplazado por un modelo mucho más complejo y abierto. Es un modelo de plataforma que utiliza una conexión a internet y un software.
Durante años, la industria económica estuvo dominada por el modelo lineal, también llamado de tubo, porque respondía bien a las necesidades de la sociedad. Las empresas producían productos que lanzaban al mercado, y que luego vendían a los consumidores. Era un modelo unilateral, como si fuera el agua de un arroyo que fluye desde la montaña hacia el valle, en el cual el valor se generaba en el momento de la producción y luego este pasaba al usuario.
Muchas industrias, como la manufacturera, utilizaban este modelo. También la industria de los medios de comunicación podría encajar en este modelo, ya que produce información a través de la televisión, la radio y los periódicos. Luego, el contenido que se genera es consumido por espectadores, oyentes o lectores.
Sin embargo, la globalización redujo las distancias, al tiempo que aceleró algunos procesos de cambio que ayudaron a que se consolidaran modelos nuevos.
El modelo emergente es el de plataforma. Pensemos, por ejemplo, en empresas como Google, Facebook, Apple o Uber (por mencionar algunas) que tuvieron un enorme crecimiento en un tiempo relativamente breve. Este éxito exponencial se debe precisamente a que utilizaron una plataforma que “acorta" distancias y crea interacciones.
La verdadera revolución de este nuevo modelo de negocios es la posibilidad de conexión e interacción. Podría decirse que la gran diferencia entre ambos modelos radica en la generación de valor. En el primer modelo, el valor se genera y luego se lo destina al consumidor, mientras que en el segundo las plataformas permiten que haya un intercambio de valor entre personas externas a la misma, que interactúan entre ellas gracias a que usan, precisamente, esta plataforma que actúa como un espacio abierto donde se llevan a cabo las interacciones. Además, no podemos negar que nos hemos convertido en un mundo de interacciones, y la plataforma no solo posibilita que la interacción suceda, sino que también cuida de las personas que la utilizan al controlar las interacciones sociales y económicas posteriores.