Entre finales de la década de 1960 y comienzos de la de 1970 hubo una revolución que marcó una época. Fue una protesta que resultó ser liberadora en muchos aspectos, incluyendo el reconocimiento de una mayor libertad sexual. Sin embargo, incluso hoy, décadas más tarde, aún hay muchos tabúes sobre la sexualidad. Ciertamente se han tomado muchas medidas, pero todavía queda un largo camino por recorrer.
Según los estudios y reflexiones de la doctora Dodson, una de las libertades que se deben legitimar es la de la masturbación como parte integral de una vida sana. Según Dodson, la masturbación es la compañera de vida más longeva, ya que nos acompaña desde la infancia hasta la vejez. También tiene otras ventajas como, por ejemplo, que el sexo sea más seguro y que se puede utilizar con fines preventivos. En la difícil época de las infecciones de transmisión sexual, como cuando el peligro del SIDA era real y cercano, la masturbación hubiera sido una válida alternativa. Volviendo al presente, la masturbación puede ser una herramienta para aquellas parejas cuyos miembros viven lejos o para situaciones extremas, donde uno de los dos está en el hospital, en prisión, o simplemente enviudó. Quienes se benefician de la masturbación son personas que no tienen pareja, o bien aquellas que se sienten solas aunque estén en pareja, como en el caso de parejas que no están particularmente interesadas en el sexo. Además, se ha demostrado que la masturbación es buena para la salud porque ayuda a relajarse y conciliar el sueño, y libera energía vital. Sin embargo, incluso hoy en día es difícil hablar de ello abiertamente, ya que sigue siendo un tema tabú debido a los prejuicios. Cuando se practica, la masturbación sigue siendo una cuestión privada que tenemos que reservar para nosotros mismos.