Robert Kiyosaki es un gurú de la educación financiera, y en su libro The Real Book of Real Estate presenta un resumen de todo lo que ha vivido en sus años como inversor en el mercado inmobiliario. En el análisis también incluye la historia directa de algunos de sus discípulos más exitosos. Según el autor, no se requiere un gran capital inicial para entrar en el mercado inmobiliario, sino simplemente el deseo de entender sus mecanismos y el esfuerzo para lograr implementar una estrategia bien estructurada e inteligente. Ofrece grandes oportunidades por tres razones: es un mercado que siempre existirá, que no se limita a un solo tipo de inversión y podemos sumergirnos en él en nuestros propios términos.
Debemos ver a las inversiones en el mercado inmobiliario como si se tratara de abrir una empresa, un negocio, y como tal, debemos estructurarlo. En este sector, por ejemplo, esperar a tener buena suerte y que todo vaya bien con los inquilinos no sirve. Necesitamos una estrategia clara que cuente con una visión con valores precisos, una misión y objetivos financieros. La misma debe ser implementada por un equipo de consultores de confianza que se encarguen de presentar informes y del trabajo de oficina constante, sin dejar de lado el análisis contractual y fiscal.
Siguiendo las distintas historias del libro, podemos combinar algunos de estos aspectos para tener una mejor visión general en la que nada quede librado al azar. Si bien las cuestiones puramente burocráticas podemos dejarlas en manos de los consultores, hay otros aspectos acerca de los cuales tenemos que tener un conocimiento decente, como el nicho en el que queremos invertir, la conformación del equipo, el concepto de valor inmobiliario y nociones de contratos y permisos.